Residencia
La Residencia del Embajador se ha convertido en hito de la arquitectura moderna de Washington, D.C. La estructura sobria, de piedra caliza clara, domina una colina en el terreno de la legación y permite contemplar la ciudad y el río Potomac.
El arquitecto Oswald Mathias Ungers, de Frankfurt del Meno, buscó combinar formas y estilos arquitecturales familiares para forjar una configuración moderna y racional. La piedra de la fachada, por ejemplo, refleja tanto la tradición arquitectónica de Washington del siglo XIX como el Renacimiento Griego que comenzó en ese período en los Estados Unidos.
La selección de Ungers en una competencia realizada en 1988 fue de particular significado por haber sido estudiante de Egon Eiermann, el arquitecto que había diseñado la Cancillería, el edificio de oficinas de la legación.