Gobierno, política, historia
Alemania es país democrático, federal, social y de derecho. Estos principios forman, junto con los derechos fundamentales, el núcleo intangible de la constitución, por cuyo cumplimiento vela la Corte Constitucional Federal.
La estructura estatal está definida en la constitución, la Ley Fundamental de 1949, que define al país como Estado de Derecho. Este supone no solo el imperio de la ley, sino también la separación de poderes, la vigencia de los derechos fundamentales, la legalidad de la administración y la sujeción de los actos de los poderes políticos al control judicial.
El Estado social, definido en la Ley Fundamental y en la filosofía que rige la economía social de mercado germana, garantiza a los ciudadanos un sustento digno en caso de desempleo, discapacidad o enfermedad, así como en la vejez.
El carácter federal del Estado se basa en la división de poderes entre el Gobierno Federal y los Estados Federados.
La Ley Fundamental establece para los partidos la función de cooperar en la formación de la voluntad política del pueblo, del que emana el poder del Estado.
El sistema político actual es el segundo modelo democrático de un Estado europeo relativamente joven, fundado en 1871 como imperio. La primera experiencia democrática alemana fue la República de Weimar de entre 1919 y 1933, nacida después de la Primera Guerra Mundial, que terminó en la catástrofe nacionalsocialista y la Segunda Guerra Mundial.
La Ley Fundamental primero tuvo vigor para la República Federal de Alemania (Alemania occidental), hasta 1990, y a partir de la fusión de ésta con la República Democrática de Alemania (Alemania oriental) ese año para todos los Estados Federados cuyos territorios habían formado parte de ambos países.
Basado en La actualidad de Alemania