Escuelas de deportes
Colonia tiene la mayor universidad deportiva del mundo
Oliver Sefrin
Colonia es una ciudad deportiva: con fútbol de la Bundesliga, el Museo del Deporte, un centro de entrenamiento olímpico, academias para entrenadores y la mayor universidad deportiva del mundo: la Deutsche Sporthochschule
El ambiente es llamativamente distendido. Por todos lados jóvenes vestidos con ropa deportiva y toallas sobre un hombro. A la izquierda, el estadio de atletismo; a la derecha, el centro de natación y no muy lejos, las canchas de tenis. Todos están de buen talante, se ven descaradamente bien y su condición física es impecable. No es casualidad que el comedor universitario se halle en el Camino Olímpico y que en los escaparates de la librería sean exhibidos los best sellers de diferentes disciplinas deportivas: “Maratón: programa para el éxito” y “Bicicleta todo terreno como debe ser”.
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- (© Deutschland Bert Arnold)
La Deutsche Sporthochschule de Colonia es una casa de estudios altos diferente. La vida cotidiana de los estudiantes en el campus es un programa permanente de desarrollo de la condición física combinado con un ambicioso entrenamiento mental. De mañana, natación; luego correr unas vueltas en la pista de atletismo, una ducha y cambiarse de ropa. Más tarde un curso de medicina deportiva, seguido de un seminario sobre economía del deporte… y para culminar el día, un curso de entrenamiento en fútbol, tenis o baloncesto. Muy popular es también darse una vuelta por la cancha de entrenamiento de voleibol de playa.
La Deutsche Sporthochschule es la única casa de altos estudios deportivos de Alemania. Aquí no se pueden seguir las carreras de derecho, filosofía ni economía de empresa, sino sólo disciplinas deportivas. Para los estudiantes, la universidad es más que un centro de enseñanza. “Es una forma de vida”, dice el estudiante Jakob Ulrich. Quien busca ese espíritu deportivo, encuentra en Colonia condiciones ideales. El campus de la mayor universidad deportiva del mundo se halla ubicado en medio de un cinturón verde que rodea a la ciudad. La Deutsche Sporthochschule goza de gran reputación internacional debido a su amplia oferta de estudios y sus variados proyectos de investigación… y brilla con campeones mundiales y medallistas olímpicos que han estudiado aquí. También entre los actualmente 5600 estudiantes hay grandes talentos: por ejemplo Benjamin Kleibrink, en 2007 vicecampeón europeo de esgrima con florete, y Wojtek Czyz, velocista y saltador de longitud, ganador de tres medallas de oro en los Paralímpicos 2004.
La gran fama de la universidad atrajo también a Jakob Ulrich y Vincent Rödel a Colonia. Pero antes del éxito, los dioses pusieron el sudor, en forma de exámenes de ingreso, que todos los aspirantes deben aprobar: 100 metros en menos de 13,4 segundos, 100 metros de natación estilo pecho en 1 minuto 50 segundos como máximo o realizar ejercicios de voltereta, parada de manos y rueda de gimnasia sobre el piso. Los aspirantes a estudiar en Colonia deben salvar pruebas en 19 de 20 disciplinas. “Para lograrlo hay que ser un deportista completo”, dice Jakob Ulrich. Pero en Colonia no toda gira alrededor del rendimiento, sino también de una capacitación óptima para la vida profesional. El estudiante Jakob Ulrich quiere trabajar más tarde en el marketing deportivo y estudia “gestión y relaciones públicas en el deporte”. En otras carreras se pone el acento en la salud y la prevención, el turismo deportivo o la tecnología del deporte.
Hace momentos, Vincent Rödel vestía aún una camiseta blanca con el número 27, llevaba un casco protector negro y jugaba fútbol americano. Después de la clase viene ahora, recién duchado, al comedor, pone su bolso deportivo sobre el piso y comienza de inmediato a deshacerse en elogios: “Aquí reina una atmósfera muy familiar, hay una gran oferta deportiva, también se puede practicar ciclismo de pista, buceo o windsurf”, dice el berlinés, de 25 años de edad, que quiere diplomarse en ciencias del deporte y planea estudiar el próximo verano un semestre en la University of the Sunshine Coast, en Australia.
El deporte une: esa idea tiene vigencia en Colonia también más allá de las fronteras. La Deutsche Sporthochschule mantiene 53 cooperaciones universitarias internacionales y en el campus estudian jóvenes de más 50 países, que representan el 8,3 por ciento de todos los estudiantes. Uno de ellos es Dany Vega Arguedas, de 25 años. En octubre de 2006 arribó a Colonia para una estadía de dos semestres, en el marco de un intercambio de estudiantes con la Universidad Nacional de Costa Rica. Ahora es uno de los primeros estudiantes inscritos en la carrera de master “Movimiento y Deporte en la Tercera Edad”, preparándose para una actividad profesional con buenas perspectivas en Costa Rica.
Las excelentes posibilidades de estudios deportivos son sólo una de las fortalezas de la Deutsche Sporthochschule. La otra es la investigación. “Somos la única institución de las ciencias del deporte que cubre toda la gama de la investigación”, dice el rector, el profesor Dr. Walter Tokarski. De cuestiones científicas del deporte se ocupan en el campus 19 institutos de diferentes disciplinas: desde la educación, pasando por las humanidades y las ciencias sociales hasta las ciencias médicas y naturales. La universidad también es pionera en la investigación sobre el dopaje. El laboratorio de análisis de dopaje del Instituto de Bioquímica, uno de los mayores de su tipo en Europa, apoya, junto con la Agencia Mundial Antidopaje (WADA), la lucha internacional contra los medios ilegales para aumentar el rendimiento en el deporte.
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- (© Deutschland/Bernd Arnold)
El Instituto de Fisiología y Anatomía ya realizó incluso experimentos en el espacio, a bordo de la estación espacial rusa MIR y el trasbordador espacial Columbia. Único en toda Alemania es también el Centro de Investigaciones sobre Deportes de Competición, uno de nueves centros interdisciplinarios. En él cooperan estrechamente cinco institutos, en estrecho contacto con centros de entrenamiento olímpicos, deportistas, entrenadores y médicos.
Además de llevar a cabo investigación básica y capacitar y perfeccionar a entrenadores, el centro asesora a atletas de primera línea. Un amplio examen medico básico les proporciona a los deportistas un panorama completo de su estado de salud y rendimiento… proporcionándoles información y pronósticos acerca de cómo optimizar el entrenamiento. Hemograma, frecuencia cardíaca, temperatura corporal: “Analizamos unas 3000 variables, las evaluamos, hacemos una síntesis y la almacenamos en una carpeta personal del atleta”, dice Eva Engelmeyer, gerenta del centro de investigaciones.
En el laboratorio de biomecánica del centro puede observarse cómo se realiza el análisis básico. Para el diagnóstico de salto es imprescindible el uso de alta tecnología: 14 cámaras infrarrojas de alta velocidad registran los saltos de un joven piragüista y transmiten las imágenes a un ordenador, que analiza las exigencias para las rodillas y articulaciones tibiotarsales. En otro laboratorio se prepara un talento del remo para una prueba de resistencia: ya se ha colocado una máscara de oxígeno y un cinturón para medir el pulso. La deportista de 24 años está segura de que los exámenes le van a servir de mucho: “Quiero saber más exactamente cuáles son mis déficits y un examen de rendimiento tan vasto como éste es una oportunidad única.”
Enfrente del centro de investigaciones vive Giorgi Elizbarashvili, en la residencia estudiantil: un alto edificio cuyo bar deportivo lleva el nombre de “Doping”. Elizbarashvili, un georgiano de 27 años, tiene su cuarto bien arriba, en el piso 25. Desde allí mira hacia el estadio del club de fútbol 1. FC Köln, con capacidad para 50.000 espectadores, que se halla directamente al lado del campus estudiantil. Elizbarashvili tiene una estrecha relación con el club de fútbol y la Universidad Deportiva, que en la formación de entrenadores de fútbol coopera con la Academia Hennes Weisweiler, de la Asociación Alemana de Fútbol (DFB): “Durante los estudios tuve muy buenos docentes y condiciones de entrenamiento y en el 1. FC Köln trabajé como entrenador de jóvenes.” El estudiante, que también se desempeñó ya como entrenador asistente de las selecciones juveniles de su país, planea terminar muy pronto sus estudios. ¿Y después? “Me gustaría trabajar como entrenador de fútbol”. Su formación en Colonia y sus experiencias de trabajo son muy buenas referencias. No podría sorprender que Elizbarashvili se transformara en exitoso entrenador de fútbol. Las perspectivas son buenas.
© Deutschland magazine www.magazine-deutschland.de
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- Sabrina pasa prueba de lanzamiento de bala para entrar en la escuela. Julio 2007. Las pruebas se realizan dos veces por año.
- (© picture alliance/dpa Foto: Rolf Vennenbernd )