Alemania firma acuerdo internacional contra munición en racimo
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Junto con otros cien estados, Alemania suscribió en Oslo, el 3 de diciembre, la Convención sobre Municiones en Racimo, que prohíbe un tipo de armamento especialmente peligroso para la población civil.
El Ministro de Relaciones Exteriores Frank-Walter Steinmeier, que firmó por Alemania, y su homólogo británico David Miliband calificaron el acuerdo como "hito en el proceso del control de armamentos convencional" en una colaboración periodística conjunta. Alemana y Gran Bretaña ya empezaron a aplicar elementos importantes del acuerdo antes de que este entre en vigor: todos los arsenales de munición en racimo fueron retirados y serán destruidos paulatinamente. Asimismo se están intensificando los controles de exportación.
Munición imprevisible
La munición en racimo es especialmente peligrosa a causa de su extensa área de acción y el alto grado de cargas no explosionadas. Con ello no sólo en el momento de su utilización sino largo tiempo después de finalizar un conflicto militar la munición en racimo supone un peligro sobre todo para la población civil.
La convención prohíbe el empleo, desarrollo, producción, el almacenamiento y la importación y exportación de todo tipo de munición en racimo. No existen normas transitorias ni excepciones. La destrucción de todos los arsenales afectados por la prohibición debe realizarse dentro de un plazo de ocho años. Este plazo puede ser prolongado hasta un máximo de ocho años más. El acuerdo recoge además disposiciones orientativas para la asistencia de víctimas, la limpieza de restos explosivos de munición en racimo y la cooperación y ayuda internacionales.
Otros países, tales como Estados Unidos, Rusia, China, Pakistán, India, Israel y Brasil, todavía no están dispuestos a adherirse al acuerdo. Alemania abogará por que abandonen su postura negativa.
Desminado y remoción de medios de combate en el Líbano
Alemania apoya a otros estados en sus esfuerzos por desactivar completamente las minas y munición en racimo. Este es el caso del Líbano, donde el Ministerio de Relaciones Exteriores fomenta con fondos propios (unos 1,6 millones de euros desde 2006, equivalentes a unos 2 millones de dólares) un proyecto de la organización no gubernamental británica Mines Advisory Group (MAG). El objetivo es conseguir un desminado completo del Líbano hasta 2012.
Este proyecto de MAG forma parte de las actividades de desminado coordinadas por las Naciones Unidas. Lo que se pretende es desactivar lo más completamente posible tanto la munición en racimo de la guerra de 2006 como las minas terrestres provenientes todavía de la época de ocupación.
Las fotos al pie de esta página fueron tomadas durante la visita de la Encargada de Negocios de la Embajada de Alemania en Beirut al programa de desminado en el sur del Líbano, aún muy afectado por las consecuencias de la munición en racimo lanzada durante la guerra de 2006, que sigue cobrando víctimas entre la población de la zona.
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Desminado humanitario
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Se estima que las minas y piezas de artillería sin detonar matan y hieren cada año a entre 15.000 y 20.000 personas. Las minas impiden que la población pueda trabajar sus campos, utilizar los caminos, las casas, las fuentes de agua, etc. Unas pocas minas u otros medios de combate no removidos pueden impedir el regreso de miles de refugiados al hacer insegura la red vial.
Alemania apoya proyectos de desminado humanitario en todo el mundo. Participa en proyectos de despeje, información sobre los peligros de las minas y asistencia a las víctimas. Hasta ahora, ha fomentado cientos de proyectos en 33 países. Alemania es el segundo donante más importante a nivel mundial según el Informe Monitor de Minas Terrestres 2004.