El sekt, el delicioso espumante alemán, es la bebida ideal para despedir 2008 y celebrar el Año Nuevo
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- Bodega Kessler, una de las marcas más antiguas de Alemania en la producción de Sekt
- (© Bernd Weissbrod dpa/lsw)
Para despedir en forma 2008 -¿es posible que se termine de una vez?- y celebrar el Año Nuevo 2009, nada mejor que una fresca botella de sekt, el delicioso vino espumante (o espumoso) alemán, que constituye una excelente alternativa al champaña y a la sidra.
La popularidad del sekt aumenta. Las ventas germanas de sekt en los últimos nueve meses, según datos reproducidos por dpa, se expandieron 8 por ciento por sobre igual período de 2007, a unas 226 millones de botellas. Gracias a los mayores precios, eso se tradujo en un incremento de la facturación de 11 por ciento. Las ventas de sekt rosé pegaron un salto de 60 por ciento, indicó Klaus Mann, de la empresa de mercadotecnia Nielsen, citado por la agencia noticiosa germana. "En Alemania el sekt es un mercado relativamente fuerte", afirmó en un artículo de la revista del ramo getränke markt publicada en Núremberg.
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- Bodega Kessler
- (© Bernd Weissbrod dpa/lsw)
Unos tienen el champán (o champaña), otros la sidra, otros el spumante, Alemania el sekt.
En la mayoría de los casos el sekt se produce según el méthode Charmat, que consiste en fermentar el vino en tanques de acero presurizado. Algunos sekt se hacen según el método del champaña francés o la cava española. Este proceso, méthode champenoise, consiste en la fermentación del vino en las botellas.
Al final de cuentas, o, más bien, al final del año, lo importante no es la manera de la producción sino la del disfrute, con familia y amigos.
¡Feliz Año Nuevo!
Fuentes: dpa, CAI
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- Eberhard Kaiser, productor de una de las marcas de sekt con más solera -la empresa Kessler fue fundada en 1826- observa una de las botellas al contraluz de una vela
- (© Bernd Weissbrod dpa/lsw)