G-20 acuerda reformar mercados financieros internacionales
El Grupo de los 20, que reúne a las principales naciones industrializadas y emergentes, acordó en su reunión cumbre en Londres tomar medidas concretas para erigir una nueva arquitectura financiera internacional. Controles más efectivos permitirán calcular mejor los riesgos y estabilizar los mercados. A la vez, el G-20 acordó dar amplia asistencia a los países más pobres.
"Compromiso casi histórico"
Después de "duras negociaciones" la cumbre de Londres llegó a un final exitoso, sintetizado por la Canciller Angela Merkel. "Frente a una crisis de naturaleza única nos hemos arreglado para llegar a un compromiso casi histórico", dijo el 2 de abril.
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- Merkel en conferencia de prensa en Londres, 2 de abril de 2009
- (© dpa-International)
Las decisiones tomadas incluyen sobre todo una supervisión más efectiva del mundo financiero. En el futuro los fondos de inversión libre (hedgefonds, que también se traduce como fondos de cobertura o instituciones de inversión alternativa) serán sujetos a regulación, así como lo serán las agencias de calificación de riesgo financiero.
Los estados del G-20 también adoptarán una posición vigorosa frente a los paraísos fiscales. A mediano plazo se redactará una lista negra de todos los países que rechacen aceptar los controles necesarios para evitar la evasión. "La edad del secreto bancario se terminó", indicó el Ministro de Finanzas de Alemania, Peer Steinbrück.
Se anticipa crear normas conjuntas para la remuneración de los ejecutivos. Los pagos de bonos, por ejemplo, en el futuro tendrán que estar más vinculados al éxito a largo plazo de las empresas. Se requerirá que los bancos establezcan mayores reservas en épocas de prosperidad a fin de permitirles afrontar períodos difíciles.
El objetivo es bien claro. En el futuro no habrá en ninguna parte del mundo mercados, operadores o productos fuera de control. A fin de vigilar los mercados se establecerá un sistema de advertencia temprana en el Fondo Monetario Internacional (FMI) y en el Fondo de Estabilización Financiera del Grupo de los 7 principales países industriales (G-7).
Los jefes de estado y gobierno también acordaron prevenir cualquier forma de proteccionismo. No se debe permitir que medidas de protección de las economías nacionales obstaculicen el comercio libre.
Una reunión de seguimiento será realizada en el otoño del hemisferio norte, cuando se revistarán los resultados de la cumbre actual y se discutirá una "carta" para la actividad económica sustentable. Merkel había propuesto tal carta hace un tiempo.
Mayor ayuda para los débiles
Los programas de estímulo económico ya adoptados por las naciones industriales suman un impresionante billón (millón de millones) de dólares. El G-20 ahora desea ayudar a los estados que luchan por superar la crisis pero no tienen los recursos necesarios.
Un total superior al billón de dólares será puesto a disposición de los países en desarrollo y emergentes, en los próximos años, para realizar inversiones. El Banco Mundial y los bancos regionales de desarrollo recibirán 100.000 millones de dólares. Otros 250.000 millones de dólares serán destinados en forma de ayuda inmediata al Fondo Monetario Internacional, de los cuales más de 100.000 millones de dólares provendrán de la Unión Europea (U.E.), y otros 250.000 millones de dólares serán puestos a disposición más tarde.
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- Jefes de estado y gobierno del G-20 en ExCel Arena, Londres, 2 de abril de 2009
- (© Crown Copyright; Richard Lewis/newsteam.co.uk)
También se proverán garantías y asistencia líquida para apuntalar el comercio de los países más pobres.
"La contribución de Alemania provendrá de las reservas del Bundesbank, el banco central, y no de fondos presupuestarios", explicó Steinbrück.
La canciller Merkel añadió que "todo país que se recupera es un estímulo para Alemania como nación exportadora".