23 de abril: Alemania celebra el Día de la Cerveza, ese néctar de los mortales

21-abr-2009

El 23 de abril Alemania festeja el Día de la Cerveza en conmemoración del edicto bávaro de pureza de 1516, tal vez la ley gastronómica vigente por más tiempo en país alguno, 471 años, que al elevar la calidad de la bebida germana la convirtió en producto sano e irresistible. Y en modelo para cervezas de todo el mundo.

Cerveza: néctar de los mortales

Alemania es famosa por la excelencia de su cultura, tecnología e industria y la belleza de sus paisajes. Y por ese fabuloso néctar de los mortales que es la cerveza.

Su prestigio se debe a ese Reinheistgebot promulgado por el Duque Guillermo IV de Baviera, en Ingolstadt, que estableció que los únicos ingredientes de la cerveza debían ser agua, malta de cebada y lúpulo. Este último le da sabor y la conserva gracias a su acidez.

El edicto prohibía así la milenaria práctica de fabricar cervezas a base de diversos cereales y, para disimular su variable calidad, echarle desde miel e hierbas (algunas tóxicas) hasta productos químicos que Ud. preferiría no conocer. La levadura, como producto industrial en lugar de la que hay en el aire, arribó tres centurias después, gracias a la microbiología. Esos agregados eran bastante similares a aquellos a los que era sometido el vino, algunas de cuyas variedades hasta hoy incorporan ingredientes que se remontan a la más remota antigüedad. Piense Ud. en el vermouth, la sangría o sus primos germanos, los vinos especiados.

El edicto guillermino permitó también que no solo el producto fuese exportado, sino también su tecnología de fabricación y que las fábricas alemanas se instalaran en otros países. Los nombres alemanes, Pils  por ejemplo, pasaron a dominar marcas y mercados en todos los continentes.

Vasos a medio llenar © picture-alliance/Sven Simon
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Jarras a medio llenar para dejar mucha espuma
(© picture-alliance/Sven Simon)

El edicto de 1516 fue revocado tan solo en 1987 para las cervezas importadas como resultado de las demandas de los socios comerciales europeos de Alemania, que permitían hacer y vender cervezas con diferente composición. Es que aquí y allá se fabrica cerveza a base de trigo (hecha también en Alemania y muy popular allí) y, entre otros, maíz, arroz, papas, mijo, sorgo, tapioca... ¡Hasta agave!

De fiesta

El Día de la Cerveza es una de las tantas maravillosas razones para disfrutar de Alemania en la primavera. Ud. puede visitar cervecerías, navegar en balón con los dueños de éstas y participar en fiestas, concursos, excursiones y catas que le permitirán descubrir el líquido perfecto para su paladar. También hay infinitas conferencias sobre cerveza. Ud. verá si prefiere oírlas o beber el líquido. Aguce su apetito, ya que se multiplican los tradicionales menús basados en cerveza, comenzando por sopas deliciosas y pan de cerveza. Y terminando por helados de cerveza.

Mein Gott!, vaya con sed y curioso. En Alemania unas 1.300 fábricas producen aproximadamente 5.000 variedades de cerveza, desde las muy oscuras hasta las muy rubias. En vista del reducido número de los componentes de fabricación, la diversidad de productos se debe a la variedad de técnicas de manufactura. Como para probar un número suficiente de marcas hace falta tiempo, alargue y haga provechoso su viaje de placer con visitas de negocios.

Lo bueno es que Ud. puede celebrar el Día de la Cerveza sin viajar a Alemania. Consígase un par de marcas de cerveza germana y disfrute con familia y amigos: la cerveza es más que una bebida.

Más que una bebida

En su clásico Léxico del Apetito de 1894, recientemente reimpreso, Robert Habs y Leopold Rosner escribieron que la cerveza es “sobre todo una sustancia que une a la gente, verdadera madre de la cordialidad”.

Anita Schwarz trata de batir récord mundial
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Anita Schwarz fracasa en batir récord mundial llevando 21 litros por 40 metros
(© picture alliance/dpa)

La bebida es ciertamente una clave de la vida social y cultural alemana, dentro y fuera del hogar, y trasciende las estaciones: se la toma en verano frente a mar o lago y en invierno frente a la chimenea con leños ardientes.

En ciudades y aldeas de Alemania bares y restaurantes tienen mesas colectivas a las que puede sentarse todo el mundo a tomar cerveza, comer y charlar. También se ve a la gente tomar por la calle, con moderación.  

Prosit!

En los últimos veinte años la prensa ha publicado un número creciente de artículos sobre la cerveza como alimento complejo, recordando que no por nada ha tenido el mote histórico de "pan líquido". Además, parece tener propiedades que hacen que quienes la consumen moderadamente gocen de buena salud. Vale la pena recordar que en Occidente la cerveza, por su elaboración y contenido alcohólico, permitía purificar el agua, papel que en Asia asumió el té, también hecho luego de hervir agua, pero con hojas astringentes.

Y, lo que es mejor, ¿puede ser pecado beber un producto cuyos fabricantes en el centro y norte de Europa fueron, por largos siglos, los monjes? Sus rostros rubicundos y sonrientes nos invitan, desde innumerables botellas, a festejar el Día de la Cerveza.

Celebremos, entonces, con un brindis al Duque Guillermo, al que debemos la cerveza moderna.

Fuentes: 

Deutschland magazine

Deutsche Brauer-Bund e.V. (Asociación de Cerveceros Alemanes (en alemán)

German Beer Institute (en inglés)

© Germany.info

Día de la Cerveza

Damas disfrutando